Puta fealdad la mía. Putas reglas del amor.
Puta yo.
June 18, 2010
June 16, 2010
September 8, 2009
"...este nunca no esconde un ojalá..."
Mientras hacía las maletas cantaba junto a Sabina "nos sobran los motivos".
Tomé justo lo necesario, me despedí de los espacios que nos vieron ser todo; felices e infelices.
Cerré la puerta dejando mis llaves adentro. Ahora no hay como volver.
Tomé justo lo necesario, me despedí de los espacios que nos vieron ser todo; felices e infelices.
Cerré la puerta dejando mis llaves adentro. Ahora no hay como volver.
September 6, 2009
Consulta
Es una mezcla de rabia e incredulidad, náuseas y dolor de cabeza, una presión terrible en el pecho, ganas de gritar y contención de lágrimas. Falta de energía, disminución del apetito. Ingesta excesiva de alcohol, consumo extremo de tabaco.
Dígame doctor: son estos los síntomas del desamor?
Dígame doctor: son estos los síntomas del desamor?
September 5, 2009
Listas III
Cosas que extraño en general:
Al él
Las galletas Niza.
La playa en Mallorca.
Pasear en el auto sin el techo.
Mi aro en la nariz.
Tener Warner Channel.
Karina y Cindy.
Mi pelo largo.
Tomar coca express de $150 en el kiosko de la Lydia.
Ensayar con engranaje.
Los carretes Engranaje con su vinito.
Cosas que todavía no logro:
Aprender a tocar guitarra.
Hacer las cosas a tiempo.
Olvidar a mucha gente.
Entender como funciona el amor.
No tirar la chaqueta al piso cuando entro a casa.
Recordar bloquear el celular cuando no lo estoy usando.
No decepcionarme de los otros.
Cosas que quiero hacer:
Volver a Paris y a Mallorca. (update 16.06.2010 : done!)
Tener un extreme makeover.
Ser cool, muy cool.
Tener un life coach.
Usar menos internet en mi celular.
Lograr que Leticia no me deje esperando o pegarle, lo que pase primero.
Vivir en Buenos Aires.
Tener mi propia banda de rock.
Saber la verdad sobre muchas cosas: Me quisieron?
Al él
Las galletas Niza.
La playa en Mallorca.
Pasear en el auto sin el techo.
Mi aro en la nariz.
Tener Warner Channel.
Karina y Cindy.
Mi pelo largo.
Tomar coca express de $150 en el kiosko de la Lydia.
Ensayar con engranaje.
Los carretes Engranaje con su vinito.
Cosas que todavía no logro:
Aprender a tocar guitarra.
Hacer las cosas a tiempo.
Olvidar a mucha gente.
Entender como funciona el amor.
No tirar la chaqueta al piso cuando entro a casa.
Recordar bloquear el celular cuando no lo estoy usando.
No decepcionarme de los otros.
Cosas que quiero hacer:
Volver a Paris y a Mallorca. (update 16.06.2010 : done!)
Tener un extreme makeover.
Ser cool, muy cool.
Tener un life coach.
Usar menos internet en mi celular.
Lograr que Leticia no me deje esperando o pegarle, lo que pase primero.
Vivir en Buenos Aires.
Tener mi propia banda de rock.
Saber la verdad sobre muchas cosas: Me quisieron?
September 3, 2009
Believe
"...Can you turn me off for just a second, please, turn me into something faceless, weightless, mindless, homeless Vacuum state of peace..."
Repito "believe" como una letanía, como lo hacía siete inviernos atrás.
Antes para sanarme, ahora porque me sanó.
La letra se expande por mi flujo sanguíneo, la guitarra marca mi pulso otra vez.
Salto en mi cama y grito "on and on and on and on and on..I believe in me"
Esto es vida señoras y señores.
Repito "believe" como una letanía, como lo hacía siete inviernos atrás.
Antes para sanarme, ahora porque me sanó.
La letra se expande por mi flujo sanguíneo, la guitarra marca mi pulso otra vez.
Salto en mi cama y grito "on and on and on and on and on..I believe in me"
Esto es vida señoras y señores.
September 1, 2009
no despedida.
Hace mucho nuestros caminos se separaron, con despedida oficial y todo. "No importa lo lejos que estemos siempre estaremos bajo el mismo cielo" así: sin coma y todo. Con sabor a frase hecha y todo.
Todo empezó mal. Justo como todos empiezan todo.Yo haciéndome la amiga, aunque desde el primer día estaba de cabeza por ti. Los rulos oscuros, la carita de niño bueno, la sonrisa única. Ahí en la cancha de basquetball de una escuela, con tu morral cruzado, "yo vengo a ofrecer mi corazón" de fondo, sonando como una profecía. Ese fue el tres de enero de 1998. Los dos meses que siguieron creo que fueron los más excitantes de toda mi adolescencia. Todos los días eran el cielo y el infierno a la vez. El corazón que se me escapaba de sólo verte, las tardes felices compartidas en el grupo de amigos llenas de alegrías efímeras pero profundas. Las noches las pasaba llorando por que me faltabas, y por que desde entonces ya había entendido que no, que nunca.
Terminado ese verano yo empecé la universidad. Ahí fue que lentamente empezamos convertirnos en amigos en serio. Tú ya habías empezado a llamarme por iniciativa propia, a contarme tus cosas, a hablar más. Yo seguía mintiendo, porque aunque ya sabía que no, que nunca, no podía dejar la esperanza de que mientras caminabas a tu casa, luego de habernos despedido, soñaras igual que yo con los besos que algún día ibamos a darnos.
A mi me pasa que cuando me enamoro sólo veo lo que quiero ver, como los muertos de Sexto Sentido. Para mí, en esos tiempos todo era una señal de amor correspondido, todo. Siempre imaginé que no te decidías a actuar por que te daba verguenza estar conmigo. Hasta que me empecé a cansar de esperar y me dio asco que te molestara mi figura. Y te empecé a superar, me entregué a amores que sí resultaban. Empecé a alegrarme de verte como amigo, un amigo con el que no, con el que nunca. Y entonces era un alivio tenerte a mi lado. No sabes todas las veces que me salvaste de mi vida , de mi padre, de mi familia horrible. ..todas las veces que me salvaste sobre todo de mí misma. El amor se transformó realmente en una amistad mansa.
Y luego pasó lo que pasó. Cuando yo ya había dejado de esperar(te). Cuando ya había conocido a alguien que me hacía feliz. Cuando por primera vez en años de conocerte no me había arreglado ni un poquitito porque te iba a ver. Esa anoche hablamos como si nunca hubiera habido detrás de todo una mentira. Yo fui yo de verdad, no la que trataba de mantener el corazón dentro del pecho frente a tu presencia. Hablamos del mundo que queremos, de justicia: de las cosas que uno habla con la gente que uno considera compañeros de lucha y de historia.
Y cuando nos miramos a los ojos después de ese primer beso y tú empezaste a dar explicaciones, y a preguntar que qué ibamos a hacer, a decir que yo te conocía, que yo sabía que ...., mi respuesta fue : "esto no es nada más, no te preocupes" y me dediqué a grabar en mi memoria el sabor de tu boca, ese que no voy a olvidar. Y decidí que eso genuinamente no era nada más. Siempre voy a creer que por eso decidiste alejarte, creo que te decepcionó esa frialdad. Qué más iba a hacer? rogar que me quisieras? Yo no iba a volver a llorarte como en el verano del 98. No. Nunca.
Y aquí estamos, o allí estamos, no sé, por kilómetros y años separados. Y ayer en la playa me dio la nostalgia. Que qué será de mi amigo, que qué ganas de volverle a hablar. Ahora que todo es tan distinto, que no hay nada que ocultar. Ahora que definitivamente no y nunca.
Todo empezó mal. Justo como todos empiezan todo.Yo haciéndome la amiga, aunque desde el primer día estaba de cabeza por ti. Los rulos oscuros, la carita de niño bueno, la sonrisa única. Ahí en la cancha de basquetball de una escuela, con tu morral cruzado, "yo vengo a ofrecer mi corazón" de fondo, sonando como una profecía. Ese fue el tres de enero de 1998. Los dos meses que siguieron creo que fueron los más excitantes de toda mi adolescencia. Todos los días eran el cielo y el infierno a la vez. El corazón que se me escapaba de sólo verte, las tardes felices compartidas en el grupo de amigos llenas de alegrías efímeras pero profundas. Las noches las pasaba llorando por que me faltabas, y por que desde entonces ya había entendido que no, que nunca.
Terminado ese verano yo empecé la universidad. Ahí fue que lentamente empezamos convertirnos en amigos en serio. Tú ya habías empezado a llamarme por iniciativa propia, a contarme tus cosas, a hablar más. Yo seguía mintiendo, porque aunque ya sabía que no, que nunca, no podía dejar la esperanza de que mientras caminabas a tu casa, luego de habernos despedido, soñaras igual que yo con los besos que algún día ibamos a darnos.
A mi me pasa que cuando me enamoro sólo veo lo que quiero ver, como los muertos de Sexto Sentido. Para mí, en esos tiempos todo era una señal de amor correspondido, todo. Siempre imaginé que no te decidías a actuar por que te daba verguenza estar conmigo. Hasta que me empecé a cansar de esperar y me dio asco que te molestara mi figura. Y te empecé a superar, me entregué a amores que sí resultaban. Empecé a alegrarme de verte como amigo, un amigo con el que no, con el que nunca. Y entonces era un alivio tenerte a mi lado. No sabes todas las veces que me salvaste de mi vida , de mi padre, de mi familia horrible. ..todas las veces que me salvaste sobre todo de mí misma. El amor se transformó realmente en una amistad mansa.
Y luego pasó lo que pasó. Cuando yo ya había dejado de esperar(te). Cuando ya había conocido a alguien que me hacía feliz. Cuando por primera vez en años de conocerte no me había arreglado ni un poquitito porque te iba a ver. Esa anoche hablamos como si nunca hubiera habido detrás de todo una mentira. Yo fui yo de verdad, no la que trataba de mantener el corazón dentro del pecho frente a tu presencia. Hablamos del mundo que queremos, de justicia: de las cosas que uno habla con la gente que uno considera compañeros de lucha y de historia.
Y cuando nos miramos a los ojos después de ese primer beso y tú empezaste a dar explicaciones, y a preguntar que qué ibamos a hacer, a decir que yo te conocía, que yo sabía que ...., mi respuesta fue : "esto no es nada más, no te preocupes" y me dediqué a grabar en mi memoria el sabor de tu boca, ese que no voy a olvidar. Y decidí que eso genuinamente no era nada más. Siempre voy a creer que por eso decidiste alejarte, creo que te decepcionó esa frialdad. Qué más iba a hacer? rogar que me quisieras? Yo no iba a volver a llorarte como en el verano del 98. No. Nunca.
Y aquí estamos, o allí estamos, no sé, por kilómetros y años separados. Y ayer en la playa me dio la nostalgia. Que qué será de mi amigo, que qué ganas de volverle a hablar. Ahora que todo es tan distinto, que no hay nada que ocultar. Ahora que definitivamente no y nunca.
July 24, 2009
Jason Mraz broke my heart
I am a very married woman, seriously: there is no grammatical mistake in there. I am so married, that even in my dreams I am married. Today I woke up feeling a little strange because in my dreams I had been cheating on my husband. The worst part of it, is that it felt really nice doing it! but because I am a very (happily :))married I couldn't help feeling guilty of dreaming such thing!
Everything started last night as I was listening to my daily dose of Jason Mraz's "I'm yours", that is somewhere between 5 to 20 times a day. I really love this song, it kind of makes me happy, and specially in the morning when I am getting ready to leave to work or for the University, it helps me to have a positive attitude towards life...and lastly I've been needing it a lot, because we are having no summer in Germany, and coming from Chile, sun in summer is a must to be able to survive the winter.
The thing is, that I always listen to this version from youtube, where he is singing live in Korea, but I had never wanted to click in the related links, I was afraid of being disappointed by the other songs. This has happened to me, and I think it has happened to almost everyone, you listen to one song, and you think, "oh this artist is really great!" and then the other songs are just :S. (OK, I have heard "lucky" on the radio and it is also a lovely song).
I also have to admit that I love to watch this youtube version because I like seeing him. He is so perfectly perfect! He is cute, sexy, smart, sensitive, funny, sings beautifully, AND plays the guitar. I have also read things he has written and his thoughts are so deep and inspiring. Well you see. I like him. a lot.
Going back to the story I wanted to tell. Last night I finally dared to listen to another Jason Mraz's song:"life is wonderful"
I was blown away by it!!! it is sooooooo beautiful, the lyrics are so touching. So I listened to the song until I could sing it by heart, I recorded myself singing it (I sound nice!!) and went to bed.
And here comes the dream:
For some weird reason I had been invited to a Jason Mraz's concert to sing "life is wonderful" with him. So we sung, it was great. After the concert he told me he loved the way I had sung and we noticed we were madly in love (it was a dream!!!!!) so he held me in his arms and (now I feel really embarrassed telling the dream)asked me to come with him to southern france. I have to say it, that hug felt so good!(I have really lively dreams) I went home to say goodbye to my husband (?!?!?!) and Jason and I agreed we would leave the following morning. So I arrived in the morning to pick him up, with my little suitcase and the red copybook I am always carrying around. I was standing on a garden and I could see him on his balcony reading a book and enjoying the morning sun. So I called his name, and he stood up and looked at me, and he asked: do I know you?
Everything started last night as I was listening to my daily dose of Jason Mraz's "I'm yours", that is somewhere between 5 to 20 times a day. I really love this song, it kind of makes me happy, and specially in the morning when I am getting ready to leave to work or for the University, it helps me to have a positive attitude towards life...and lastly I've been needing it a lot, because we are having no summer in Germany, and coming from Chile, sun in summer is a must to be able to survive the winter.
The thing is, that I always listen to this version from youtube, where he is singing live in Korea, but I had never wanted to click in the related links, I was afraid of being disappointed by the other songs. This has happened to me, and I think it has happened to almost everyone, you listen to one song, and you think, "oh this artist is really great!" and then the other songs are just :S. (OK, I have heard "lucky" on the radio and it is also a lovely song).
I also have to admit that I love to watch this youtube version because I like seeing him. He is so perfectly perfect! He is cute, sexy, smart, sensitive, funny, sings beautifully, AND plays the guitar. I have also read things he has written and his thoughts are so deep and inspiring. Well you see. I like him. a lot.
Going back to the story I wanted to tell. Last night I finally dared to listen to another Jason Mraz's song:"life is wonderful"
I was blown away by it!!! it is sooooooo beautiful, the lyrics are so touching. So I listened to the song until I could sing it by heart, I recorded myself singing it (I sound nice!!) and went to bed.
And here comes the dream:
For some weird reason I had been invited to a Jason Mraz's concert to sing "life is wonderful" with him. So we sung, it was great. After the concert he told me he loved the way I had sung and we noticed we were madly in love (it was a dream!!!!!) so he held me in his arms and (now I feel really embarrassed telling the dream)asked me to come with him to southern france. I have to say it, that hug felt so good!(I have really lively dreams) I went home to say goodbye to my husband (?!?!?!) and Jason and I agreed we would leave the following morning. So I arrived in the morning to pick him up, with my little suitcase and the red copybook I am always carrying around. I was standing on a garden and I could see him on his balcony reading a book and enjoying the morning sun. So I called his name, and he stood up and looked at me, and he asked: do I know you?
November 15, 2007
Último sábado
“...Blame it on the black star,
blame it on the falling Sky,
Blame it on the satellite that beams me home…”Radiohead
blame it on the falling Sky,
Blame it on the satellite that beams me home…”Radiohead
Ese último sábado fue el anuncio de todo. Estaba lindo afuera, Buenos Aires por fin había decidido dejar de llover. Desde el borde de la ventana se adivinaba un día claro. Es una lástima que nuestro departamento para turistas con todo incluido no incluya luz solar a través de ninguna de sus ventanas, pensé.
Con las tarjetas de crédito sin más cupo y a dos días del primero del mes, cuando nuestros números volverían a positivo; juntamos las monedas de todos los bolsillos y contamos tres pesos argentinos y setenta y cinco centavos, un peso y ochenta y siete centavos por cada uno,-hace ya años que habíamos dejado de contar en para cada uno-. Ochenta y cinco centavos de euro, ni la mitad del pasaje de bus en el lugar que entonces llamaba casa.
Para no pensar en nuestro estado de pobreza, habíamos decidido dormir más que de costumbre. A las tres de la tarde reptamos de la cama a la ducha y para escapar de la oscuridad le abrimos la puerta a Palermo Soho, que por un par de meses fue nuestro barrio de prestado.
Como cualquier sábado la calle estaba llena de gente, sólo que entonces, nos disgustaban todos ellos ahí, comprando cosas que creían de vanguardia y exclusivas mientras esquivaban las cacas de los perros. Las madres vestidas con ropa robada a sus hijas de quince años, todas muy a la moda, nos causaban menos gracia que de costumbre. Ni hablar de los hispanoparlantes disfrazados de angloparlantes just to give a hard time a la mesera de turno.
Nos animamos para pasear por la Plaza Serrano mirando los puestos de los artesanos. En uno de los puestos, las cuentas de vidrio rojas de un par de aros me coqueteaban.
-¡Mi amor! Mira que lindos los aritos.-dije tratando de no gritar.
-Para qué quieres más aros, siempre los terminas perdiendo...
-Ya sé que no tenemos dinero- dije irritada más de la cuenta- Hoy no necesitas buscar argumentos para que no quiera comprarlos.
Quise tomar una foto de los aros, para no olvidármelos, pero la falta de dinero, la multitud, o la casi discusión no me dejaron enfocarlos. Saliendo de ahí me ganó el hastío.
-Esto se está pareciendo demasiado al viaje a París.- reclamé.
-¿Qué estaba malo en París?- Me preguntó en su casi castellano- ¡yo pensé que te había gustado!
- Sí, sí, todo fue hermoso, mi amor.- bajé la voz como arrepintiéndome de la pataleta.
-¡¿Y entonces?!
Mi recuerdo de París tenía que ser hermoso. Fue la primera vez que estuve en un hotel de cinco estrellas, de cinco estrellas de verdad, con el Arco del Triunfo saludando desde la ventana y todo. No nos quedó ninguna visita turística pendiente, pero de tanto ahorrar para el hotel, nuestro mejor almuerzo fueron croissants y agua mineral mientras corríamos por Champs Elysées para estirar el tiempo. Fue entonces que nada empezó a parecerme suficiente. El contigo pan y centolla que nos decíamos como chiste al principio había empezado a convertirse en realidad en mi cabeza. También entonces fue que empecé a sentirme como la mujer de la que habla la canción Black Star. La que quiere todo, pero espera en bata a que termine el día.
-No entiendo por qué nada es suficiente para hacerte hace feliz ahora- dijo sin ocultar su decepción.
Me quedé en silencio y una cuadra más tarde, disparé en tono de protesta-Los aros, eso me hubiera hecho feliz.
-Rosario, ¿me estás hablando en serio?- preguntó ya molesto.
La única respuesta fueron mis ojos en blanco.
Cuando logramos encontrar lo que quedaba de amor en medio de la discusión, en el momento ridícula, decidimos que era hambre lo que teníamos. Deshicimos el camino y en el supermercado bien argentino de al lado de nuestro edificio compramos tallarines y pan. Nos alcanzó justo.
Volvimos al departamento oscuro, frustrados, a contar las horas para el primero del mes. Mientras se hervía el agua para los tallarines, me senté en el living sin luz, pensando en dónde perdí la costumbre de vivir con menos de un euro diario, en cuándo empecé a contar en euros en vez de en pesos chilenos, qué había sido de esa buena pobre que se iba feliz a la universidad con la plata justa para ir y volver. Me acordé del tiempo en que éramos felices jugando backgammon y tomando jugo de sobre sabor lollypop; de cómo leer una carta suya me completaba. La nostalgia por la que había sido quiso atraparme.
-¿Qué pasa?- Preguntó como si adivinase algo.
-El lunes, después de ir al cajero, me compro los aros- dije en tono frío.
-¡Pero!
-Pero nada, ya estás informado.
A tientas busco el CD The Bends, abro la caja, pulso play y enciendo el último cigarrillo. Cierro los ojos y lo imagino a él en otro living oscuro, al otro lado del Atlántico, sin haberse duchado en días, escuchando como la voz de Thom Yorke se tortura a causa de una mujer como yo, cuando canta Black Star. Pero él no escucha Radiohead, nunca pude hacer que le gustara. Qué suerte tiene.
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