12 de diciembre de 2010

Mensaje

Si alguien se encuentra a mi amor por ahí, dígale que lo voy a estar esperando, todos los días y para siempre. Que no dejo de acordarme del brillo de sus ojos y de la calidez de su corazón.

Si alguien, en cambio, se encuentra a ese hombre enfermo que ahora ocupa su cuerpo, avísele que las puertas de esta casa nunca volverán a abrirse.